CENTROS DE DEPILACIÓN
Centros depilación que crecen como setas
La ciudad, plagada de centros depilación
En los últimos años, han ido surgiendo centros depilación que se pueden contar por decenas. En cualquier barrio o municipio, sea del centro o de las afueras, en partes exclusivas y en zonas obreras, en calles principales y transitadas y en callejuelas escondidas… en todos sitios parece haber un lugar donde podemos hacernos la depilación láser.
Debido a esta proliferación, ha surgido una guerra de precios para intentar convencer al consumidor de que debe acudir a un centro depilación y no al de la siguiente esquina. Esto, según la ley de la oferta y la demanda, debería ser positivo para el que compra o adquiere un servicio, puesto que los precios tienden a bajar.
Pero en el caso de un tratamiento que debería ser únicamente realizado por médicos, se produce el efecto contrario. Con la bajada de precios, el perjudicado es el que supuestamente se beneficia de los chollos, porque resultan no serlo tanto.
De algún sitio hay que recortar gastos.
Sea lo que sea lo que se ofrece, para que el negocio siga siendo rentable cuando se baja el precio, es necesario recortar gastos. En otros sectores se puede ahorrar en gastos de distribución o almacenaje, por ejemplo. Pero en el caso de la depilación láser, la única forma de ofrecer lo que en apariencia son chollos, es bajar la calidad.
Se puede utilizar el mismo aparato durante más tiempo del adecuado, evitando adquirir uno nuevo, lo que resulta increíblemente costoso. También se puede evitar un gasto dejando de realizar el mantenimiento de este tipo de máquinas, que resulta más caro de lo que podría parecer. Otra forma de ahorrar es pagar a personas menos preparadas, y contratar a un médico unas horas a la semana en lugar de tenerlo permanentemente en el centro. O directamente, se pueden hacer todas estas cosas a la vez, consiguiendo un ahorro que permitirá bajar los precios de forma sustancial.
Pero no hay que olvidar que estamos hablando de tratamientos médicos, que afectan directamente a nuestra salud. Por eso, todos estos ahorros repercuten en la calidad de la depilación láser. Y no se trata sólo de conseguir resultados menos eficientes, aunque esto también es digno de tener en cuenta. Lo más importante es que puede llegar a ser peligroso para la salud.
Por eso, antes de decidirnos por el centro depilación de la esquina, por precio o por cercanía, debemos asegurarnos de que se trata de un lugar de confianza.