Depilación con láser soprano o SHR
Una de las mayores dificultades con las que se encontraban hasta ahora las personas que querían hacerse la depilación láser era el bronceado. A diferencia de otros países de Europa, en España muchas personas tienen de por sí un fototipo alto, es decir, son morenos de piel. Hay de todo, pero no es comparable con el estándar nórdico o inglés, por ejemplo.
Si a eso le sumamos la cantidad de días de sol de los que disfrutamos, los meses en los que era recomendable realizarse un tratamiento láser quedaban muy reducidos: ni en verano, ni justo antes para no tomar el sol al terminar, ni los meses posteriores debido al bronceado…
Esta limitación temporal se sumaba a otra: en pieles morenas, la eficacia siempre había sido menor que en personas de tez blanca y vello fuerte y oscuro.
Sin embargo, con el láser soprano se han solucionado los dos problemas. Según ha demostrado la SEMCC tras un exhaustivo estudio, el láser soprano es eficaz en pieles de fototipo alto, en pieles bronceadas y en vellos residuales (más débiles y por tanto más difíciles de eliminar hasta el momento). Incluso se ha probado con personas que habían recibido rayos UVA, con unos resultados inmejorables.

Lo mejor de todo es que es un tratamiento prácticamente indoloro. La energía viaja a través de la epidermis y la dermis hasta llegar al folículo piloso, incidiendo sólo en las células que producen que nazca el vello. Esto no sólo hace que no duela, sino que evita cualquier tipo de quemadura, porque el calor no se mantiene en ningún otro sitio. El sistema Dual Chill consigue que la piel permanezca fría durante todo el tratamiento.
Al no ser doloroso, está muy indicado en depilación masculina. Esto se debe a que los hombres, al tener el vello más fuerte y además contar con más pelos por cada centímetro cuadrado, estaban expuestos a más dolor que las mujeres. Con este sistema las molestias han dejado de ser un problema.
Se calcula que en cada sesión se elimina el 20% del vello, ya que es necesario que se encuentre en fase de crecimiento y no todos los pelos llevan el ciclo a la vez. Por ello, se ha hecho una estimación de unas 10 sesiones de media, espaciadas dos meses entre ellas, para conseguir la completa y definitiva desaparición de la totalidad del pelo de la zona elegida.
Eso sí, como siempre recomendamos, es fundamental que sea un médico el que nos dé su consejo profesional antes de empezar cualquier tipo de tratamiento, sea con el láser que sea. Sus recomendaciones son lo que garantizan nuestra seguridad, por eso es tan importante acudir siempre a centros médicos donde sepamos que nos vamos a poner en manos de expertos.
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