Depilación permanente
Llegan los días soleados y con ellos las faldas, los vestidos
y los trajes de baño … lo que significa, mostrar las piernas
y, por supuesto ¡tener que depilarlas! La depilación permanente
es una opción a largo plazo para lograr una piel suave y sin vellos. Poco
a poco, las técnicas de depilación permanente se han consolidado
en el panorama estético actual ya que ofrecen soluciones a los
problemas de vello.
Si sufres de algún problema grave de exceso de vello (tal como
el hirsutismo o hiperandrogenismo) o simplemente te has cansado de rasurarte
o depilarte a la cera, hay diversas técnicas de depilación
permanente que pueden ayudarte a combatir el eterno problema del vello.
Entre los procedimientos más comunes de depilación
permanente se encuentran:
Fotodepilación:
Es un procedimiento que consiste en destruir el folículo piloso
utilizando energía lumínica. Las dos técnicas más
comunes de fotodepilación son:
Depilación con láser
Este sistema utiliza la luz láser de baja intensidad para eliminar
el vello. Esta luz se absorbe por la raíz del vello y así se
logra la eliminación del mismo. Según los especialistas
de los centros estéticos, es un procedimiento seguro de depilación
permanente ya que no implica riesgo de contagio ni infecciones. Sin
embargo hay que tener en cuenta que luego de la depilación con
láser, la piel puede enrojecerse levemente durante algunos minutos
(aunque en algunos pacientes, el color rojizo puede durar algunas horas).
En
la mayoría de los pacientes, el vello disminuye casi en forma
permanente (disminuye la densidad del vello en un 80%). Pueden tratarse
todas las zonas del cuerpo y de la cara con este método de depilación
permanente, excepto la parte inferior de la ceja debido a su cercanía
con el ojo. Este método de depilación permanente puede
utilizarse en cualquier tipo de piel, pero la más apta es la piel
blanca con vellos oscuros.
Muchas mujeres se preguntan la cantidad de
sesiones necesarias para “borrar” de
una vez esos molestos vellos. Debes saber que esto no es algo estandarizado,
ya que depende en gran medida del color y el grosor del vello y la zona
a tratar.
Si vas a someterte a este tratamiento de depilación permanente,
debes tener en cuenta que es un procedimiento un poco costoso. Sin embargo,
en algunos centros de estética la primera consulta es gratuita
y hay diversas facilidades de pago.
Depilación con Luz pulsada:
Este tratamiento utiliza la tecnología IPL (Luz Pulsada Intensa)
y ofrece una manera no invasiva de eliminar el vello de cualquier zona
del cuerpo y el rostro en forma permanente. Este procedimiento se diferencia
de la depilación láser porque no utiliza onda fija sino
que puede adaptarla según el color y la profundidad del vello
y el color de piel de cada persona. Además, permite eliminar todo
tipo de color y textura de vello y funciona sobre cualquier fototipo
de piel (incluso la piel negra).
Electrólisis:
Este procedimiento de depilación permanente se diferencia de la
fotodepilación porque no utiliza energía lumínica
sino calórica que es generada por aparatos de alta frecuencia.
La electrólisis consiste en tratar cada vello en forma individual
introduciendo una aguja pequeña al nivel del folículo piloso.
Luego se envía un impulso eléctrico a la raíz del
pelo. Cabe destacar que este procedimiento de depilación permanente
es un proceso progresivo y gradual, por lo cual no debes esperar resultados
inmediatos. Luego de cada sesión de electrólisis el vello
vuelve a crecer, pero debilitado y más fino. La electrólisis
es un tratamiento de depilación permanente a largo plazo y trabaja
sobre la debilitación del vello en forma progresiva. |